Mientras Othonia se prepara para celebrar 20 años desde su primera exposición del Sudario, es apropiado recordar al Padre Héctor Guerra, LC, el sacerdote cuyo amor por el Sudario de Turín ayudó a iniciar esta obra. Nacido en Monterrey, México, el 19 de noviembre de 1953, el Padre Guerra se convirtió más tarde en sacerdote de los Legionarios de Cristo y desempeñó varios roles de liderazgo y docencia. El Pontificio Ateneo Regina Apostolorum lo recuerda como exdirector regional de los Legionarios de Cristo, profesor y promotor de las exposiciones del Sudario que comenzaron en Jerusalén y Roma antes de llegar a otras ciudades. La propia historia de Othonia dice que el Padre Guerra soñaba con establecer exposiciones del Sudario en todo el mundo, y que sus esfuerzos llevaron a la primera exposición en el Centro Notre Dame en Jerusalén en 2006.
El interés del padre Guerra en el Sudario no era meramente académico. Creía que el Sudario podía ayudar a los hombres y mujeres modernos a encontrarse con el Evangelio tanto con fe como con razón. En sus escritos, se cuidó de decir que el Sudario no es el fundamento de la fe cristiana, ni un objeto mágico, ni algo que obligue a creer. Más bien, lo veía como un “puente” que puede llevar a una persona hacia Cristo, especialmente en una era visual y científica. Escribió que la imagen ayuda a las personas a recordar lo que representa: el amor “hasta el fin”. Para él, la ciencia no reemplazaba la fe, sino que podía abrir una puerta. El Sudario, creía, permitía que el mensaje de la Pasión, muerte y Resurrección de Cristo se presentara de una manera que apelaba a los sentidos, la mente y el corazón.

Esa convicción se concretó en exposiciones, conferencias, peregrinaciones y educación. El Padre Guerra ayudó a promover las exposiciones permanentes y itinerantes “¿Quién es el Hombre de la Sábana Santa?” con sedes iniciales en Jerusalén, Roma, Sacramento, Lisboa, Den Bosch, Cracovia y México. Para dar continuidad a estos esfuerzos, fundó Othonia en 2009 con el Padre Rafael Pascual, LC, en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma, concibiéndolo como un centro de educación, investigación y diálogo sobre la Sábana Santa. Incluso mientras se sometía a quimioterapia, el Padre Guerra asistió a la inauguración de la exposición en 2012 en la Universidad Anáhuac en México porque, como mexicano, esa apertura le importaba profundamente. Murió en Madrid el 11 de diciembre de 2015, pero la obra que inició continúa dondequiera que Othonia invite a la gente a observar más de cerca la Sábana Santa y, a través de ella, a considerar el rostro de Cristo.