“Pero uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua”. - Juan 19:34
Las pruebas de la Sábana Santa
El hombre de la Sábana Santa tiene una herida en forma de almendra de 4,4 cm en el costado derecho. Esta herida corresponde a la hoja de doble filo de la lanza romana.
Lo que vio Juan: el relato evangélico
Juan insiste en su Evangelio en que fue testigo de lo siguiente:
- Los centuriones venían a romper las piernas de los crucificados para acelerar su muerte.
- Jesús ya estaba muerto, por lo que sus piernas no estaban rotas.
- Un centurión atravesó el costado de Jesús con una lanza.
- De esta herida manaba sangre y agua.
Lo que vio Juan: la explicación forense
Entre 30 y 60 minutos después de la muerte, cuando el corazón deja de bombear, la sangre se separa en un líquido denso de glóbulos rojos y plasma acuoso claro. Esto le ocurrió a Jesús en la cruz.
La lanza penetró aproximadamente 9 cm, alcanzando la aurícula o el ventrículo derecho del corazón. La capa que John describió como “agua” era probablemente líquido pleural y pericárdico seroso que parecía transparente y, por tanto, a John le pareció agua.
Derrame pleural
Los fuertes latidos de la flagelación combinados con las duras caídas al cargar el pesado travesaño de la cruz hicieron que se acumulara sangre y líquido en la cavidad torácica de Jesús. Una vez que su corazón dejó de latir y de hacer circular la sangre, el líquido sanguinolento que llenaba su pecho se asentó en dos capas: una capa sanguinolenta y una capa de líquido claro.
Los científicos descubrieron el “agua” en 1978
La sangre roja de la Sábana Santa puede verse a simple vista, pero no el “agua” de la que habló John. Esta capa apareció cuando el equipo del STURP fotografió la Sábana Santa con fluoroscopia de rayos X.
Los científicos de STURP midieron la fluorescencia ultravioleta en la zona de esta mancha de sangre. Distinguieron la presencia de los componentes celulares de la sangre, pero también del líquido seroso transparente.
Esto era fluido post-mortem
Los forenses están de acuerdo: el hombre de la Sábana Santa estaba muerto en el momento de la herida en el costado. La presencia tanto de sangre como de suero acuoso lo confirma.
El flujo del fluido
- Fluye verticalmente por el lado derecho del pecho
- Se extiende horizontalmente por la espalda

La herida de la lanza
- Entre la quinta y la sexta costilla del lado derecho
- Coincide exactamente con la forma de una lancia (lanza romana)
- Forma ovalada, 4,4 cm por 1,1 cm (1,75 pulgadas por 0,44 pulgadas)

Lo que vio Juan: significado teológico
Teológicamente, la sangre y el agua simbolizan el nacimiento de la Iglesia. Los doctores de la Iglesia suelen citar Juan 19:34, entre ellos Tomás de Aquino: “La perforación es una apertura... la puerta de la vida abierta de par en par, de donde brotaron los Sacramentos de la Iglesia...”.”
Para llevar
Juan fue testigo ocular de la perforación del costado de Jesús e insistió mucho en ver la sangre y el agua fluir de su costado. Este relato de testigos oculares fue validado por el estudio científico de las manchas de sangre en la Sábana Santa realizado por el Equipo STURP en 1978. Esto ilustra cómo las Escrituras y la investigación científica pueden ser mutuamente esclarecedoras.